
Hace un tiempo (más o menos largo) que te sientes sol@, tienes ganas de sentar la cabeza, quizá tener hijos, quizá recorrer el mundo con alguien o tan solo compartir la mantita y las series de Netflix. Sea por la razón que sea te gustaría tener pareja y de fondo tienes al córtex prefrontal analizando cuan película futurista a cada persona que se te cruza: 17 milímetros de alegría, 15 centímetros de belleza, 30 metros de miedos.
Una historia detrás de otra… siempre pasa algo. Has probado de todo: las clases de salsa, el gimnasio, las excursiones de senderismo, las noches en la discoteca, las redes sociales de parejas, el amigo o la amiga que te insiste, etc.
Y el caso es que a veces esa búsqueda te gusta, es incluso adictiva. Otras veces es frustrante.
Lo repito: mejor no busques a nadie.
Conviértete en alguien “enamorable”. Construye dentro de ti el imán que atraerá a quien necesitas.
Esto, que suena tan a psicología new age, Sigue leyendo «Mejor no busques a nadie»